29 de febrero de 2024

LIBERTAD, LOS PRIVADOS Y EL ESTADO

Hay que cobrarle a los privados que defienden Milei y Caputo. Cuando se bajan los impuestos a los más ricos, esos impuestos los paga el conjunto de la sociedad. Lo hizo el gobierno de Macri y ahora lo hace Milei. Por Julián Denaro (*) NAC&POP16 /12/2023 Eduardo Lonardi, en septiembre de 1955, tras el derrocamiento…

Hay que cobrarle a los privados que defienden Milei y Caputo.

Cuando se bajan los impuestos a los más ricos, esos impuestos los paga el conjunto de la sociedad. Lo hizo el gobierno de Macri y ahora lo hace Milei.

Por Julián Denaro (*)

NAC&POP
16 /12/2023

Eduardo Lonardi, en septiembre de 1955, tras el derrocamiento del gobierno de Perón, pronunció que “ha terminado el sistema de ocultación de la verdad, el país tiene que conocerla por más que sea cruda y penosa.

Diez años de irresponsabilidad y corrupción nos han llevado a la situación más desastrosa de nuestra historia económica.

El país se ha empeñado en hacer lo que nadie puede cumplir impulsado por una tremenda insensatez, consumiendo más de lo que produce y así gastando sus reservas monetarias”.

Robustiano Patrón Costas, típico oligarca argentino, transmitió el espíritu que hay detrás: “Lo que nunca le voy a perdonar a Perón es que durante su gobierno y luego también, el negrito que venía a pelear por su salario se atrevía a mirarnos a los ojos. Ya no pedía, discutía!”

José Alfredo Martínez de Hoz, el director económico de la dictadura genocida de 1976 a 1983, al anunciar el plan de liberación y desregulación total de la economía, que habría de destrozar la industria, desarmar el entramado productivo  del país y propiciar el paso hacia el modelo financiero creador del megaendeudamiento externo, lo justificó de la siguiente manera: “Medidas que aparentemente pueden ser impopulares, al final son beneficiosas para la sociedad entera porque destraban la economía, permiten su crecimiento y aseguran la mejor remuneración de los sectores sociales”.

Domingo Felipe Cavallo, director de la Convertibilidad durante los gobiernos de Menem y De La Rúa, decía que al quitar impuestos a las empresas y volverlas exentas de Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social, el menor costo laboral las haría ávidas de contratar trabajo.

Pero el deterioro en la actividad y el empleo ocasionados por un régimen librecambista, liberal, financiero y desregulado al extremo causó la máxima destrucción de nuestro aparato productivo nacional, alcanzando números que representan la tragedia absoluta de un país al borde de la disolución: Pobreza 55%, Desempleo 27%, Endeudamiento Externo en Moneda
Extranjera 160%.

El período kirchnerista 2003-2015 rearmó el país, la industria, la ciencia, la
tecnología y reparó los derechos perdidos durante los ciclos neoliberales, bajando Pobreza al 25%, Desempleo al 6% y Endeudamiento en Moneda Extranjera al 11%.

Pero al Poder Real no le gustó, y puso a Macri como presidente, quien aseguraba que no iba a quitar nada de todo lo bueno que dio el kirchnerismo.

Obvio que era mentira.

Apenas asumió dijo que entró a la Casa de Gobierno y no había ni
papelitos, descubriendo una enorme corrupción, etcétera.

En fin, las mismas palabras de Lonardi en 1955.

Decían que había que salir de la fantasía del consumo, y que no era lógico que un trabajador medio con un sueldo medio pueda cambiar el auto, irse de vacaciones, comprarse plasmas y aires acondicionados.

No era posible que los negritos se hubiesen acostumbrado a vivir bien, revitalizando las palabras de Robustiano Patrón Costas.

Por su parte, la vicepresidenta Gabriela Michetti prometía que habría luz al final del túnel, revitalizando las palabras de Martínez de Hoz.

En la nueva versión, Milei enfatizó que “la justicia social es un robo, porque cada vez que se reconoce un derecho, alguien lo tiene que pagar”.

Al igual que los ciclos de destrucción precedentes, utilizó a la prensa corrupta para instalar un conjunto de creencias falso y modelar de ese modo identificaciones distorsionadas.

Dijo que su gobierno haría crecer a la Argentina ajustando al Estado y dando libertad a los Privados.

Pero: ¿Quién es quién?

A través de los medios, mucha gente fue engañada, creyendo que los privados somos las personas y que el Estado son los políticos corruptos.

Pero no.

El Estado es el conjunto de la sociedad y los privados son las grandes corporaciones empresariales asociadas al poder financiero trasnacional que responde en parte a los planes del imperialismo diseñado en Estados Unidos de Norteamérica.

Ellos quieren venir a robarnos nuestros recursos porque somos uno de los países más ricos del mundo en todo sentido.

En todo: recursos naturales, cultura, afecto, calidez, turismo, gastronomía, deporte, arte, entretenimiento, ciencia, tecnología, medicina, salud, educación, investigación, innovación, desarrollo aeronáutico, naval, satelital y de la industria del conocimiento, etcéteras.

Entonces, cuando Milei dice que a los privados no los va a ajustar, lo que significa es que habrá libertad para que las grandes corporaciones nos saqueen libremente, sin el estorbo del Estado. Asimismo, ajustar al Estado significa reducir salarios, jubilaciones, subsidios, obra pública, estructura y desarrollo.

Sus consecuencias son las mismas que en toda ocasión: aumentos de desempleo, pobreza y endeudamiento externo.

El Ministro de Economía de Milei es Luis Caputo, el mismo que formó parte del gobierno destructivo y endeudador de Macri.

Vale decir, lo peor de “la casta”.

Le dieron para leer un texto que, al igual que Lonardi y Martínez de Hoz, le confesaba a la sociedad haber recibido la peor herencia de la historia, y cuyo mal peor es el déficit fiscal.

Pero aseguró que encontraríamos luz al final del camino, utilizando la
misma frase que Martínez de Hoz y Gabriela Michetti.

Por un lado, es totalmente incoherente, dado que países halagados por Caputo, Macri y Milei, y con los cuales comulgan, como por ejemplo EEUU, viven en constante déficit fiscal, e incluso más holgado que Argentina.

La teoría macroeconómica dice que dada la característica errática de la inversión privada, que además está sujeta a numerosas variables cíclicas, se precisa de la inversión pública para acercar a la economía a los niveles de pleno empleo.

Debe hacerse así, aún transitando períodos de déficit fiscal, lo cual es, para decirlo en criollo, menos grave que la pobreza y el desempleo.

Pero además, la emisión del Banco Central no conforma una deuda que
compromete la independencia económica o la soberanía política. Sólo se trata de una contabilidad intra Estado.

Por otro lado, aunque la emisión monetaria empleada para financiar el déficit es innegablemente una causa inflacionaria, sin embargo no conduce a una elevada inflación.

La alta inflación o la híper inflación nada tienen que ver con causas monetaristas.

Apenas un par de puntos del PBI financiados con emisión monetaria sólo justifican un bajo coeficiente inflacionario.

Lo demás es impulsado por otras causas, las cuales son funcionales a intereses externos, precisamente los de los privados que defienden Milei y Caputo.

Igualmente, ya se ha expuesto que el déficit fiscal sólo se resuelve aumentando los ingresos, puesto que bajando el gasto irrevocablemente se empeora toda situación.

Al bajar el gasto disminuyen la actividad económica y el empleo, tras lo
cual se reduce la recaudación del gobierno.

Entonces, lo que hay que hacer es aumentar la recaudación, y entonces proceder a cobrarle impuestos a las bases imponibles altas, que son las que habitualmente operan con falsas declaraciones impositivas, evadiendo, eludiendo e incluso contrabandeando.

A esos hay que cobrarle, y a los sectores financieros que fugaron más de 400.000 millones de dólares sin pagar impuestos.

Yendo al grano, hay que cobrarle a los privados que defienden Milei y Caputo.

Ya lo dijimos: la libertad no es para todos al mismo tiempo, así que hay que
averiguar para quién es.

Y respecto a bajar los impuestos, tampoco se puede bajar para todos al mismo tiempo.

Cuando se bajan los impuestos a los más ricos, esos impuestos los paga el conjunto de la sociedad.

Ya lo hizo el gobierno de Macri y ahora lo reproduce Milei.

JD/

 

NAC&POP: (*) JULIÁN DENARO, Economista (UBA), Columnista Económico en Televisión y Radio, Profesor en Universidades Nacionales (UBA y UNLAM) y en Universidad de Morón (UM), Doctorando en Ciencias Económicas en UNLAM, Investigador Sigeva – Conicet y terminando la Licenciatura en Psicología en la UBA. Autor de seis libros, siendo los dos últimos “Del país dividido a la revolución cultural” (2017) y “Argentina entre las disputas de poder 2012-2019” (2019), y próximo a publicar dos nuevas obras: “Las Aventuras de Aztequita por Argentina” y “De la Pandemia a la Reconstrucción: Argentina 2020-2024” MG/N&P/



Source

Deja una respuesta