25 de marzo de 2023

GABRIEL MARIOTTO: «¡EL DESTRATO ME PARECE HORRIBLE!»

La gobernabilidad es lo que el sistema te deja hacer. Desde el 2019, antes del tweet de Cristina diciendo que Alberto Fernandez era el candidato, nosotros venimos planteando una mesa para definir las reglas del juego de la interna. NAC&POP 15/02/2023 PER:-Gabriel, ¿se convoca a una mesa de debate del Frente de Todos? ¿qué pensásde…

La gobernabilidad es lo que el sistema te deja hacer.

Desde el 2019, antes del tweet de Cristina diciendo que Alberto Fernandez era el candidato, nosotros venimos planteando una mesa para definir las reglas del juego de la interna.

NAC&POP

15/02/2023

PER:-Gabriel, ¿se convoca a una mesa de debate del Frente de Todos? ¿qué pensás
de eso?

GABRIEL MARIOTTO:-Nosotros, vos sabes que nuestras charlas aquí lo venimos subrayando siempre.

Desde el 2019, antes del tweet de Cristina diciendo que Alberto Fernandez era el candidato, nosotros venimos planteando una mesa para definir las reglas del juego de la interna.

Que era la forma para que todo el mundo que esté adentro del Frente pueda participar desde un programa.

Nosotros planteábamos el programa, las reglas del juego, un sistema D’ont sin piso, con un piso bajo para que esos
programas puedan ser votados por el compañero, la compañera, el ciudadano y la ciudadana, y de acuerdo a los votos que surjan de esa elección interna se va integrando la lista que va a enfrentar a Macri y a los radicales.

Eso no ha ocurrido y ahora ponen el título que eso va a ocurrir, si ocurre nos parece muy bien.

PER:-¿Significa que querés que haya PASO? Sos partidario.

GM:-Si, con las reglas de juego que se tienen que establecer en la carta orgánica de la conformación del frente.

Los frentes electorales se construyen y vencen después de la elección.

Para la próxima elección hay que construir un frente, pongámosle el Frente de Todos 2023, y ahí hay que establecer una carta orgánica.

Si no hay una carta orgánica para la ocasión se usa la carta orgánica del Partido Justicialista.

Entonces de haber PASO quien no supere el 25% de votos se va a su casa y eso atenta contra el frente porque el que se va a su casa después trabaja menos, se queda cruzado de brazos, a veces alguno hace daño y perdemos por un punto y medio con Macri, Bullrich, Larreta o con quien sea el candidato de Juntos por el cambio.

El sistema D’hondt sin piso establece que el que saca 50 gana, pero el que saca 30, aporta sus 30 y los puntos de esos 30, los puntos programáticos.

Y el que saca 15, aporta sus 15 y sus puntos programáticos.

Entonces es más fácil definir el rumbo y todos tiramos del carro para el mismo lado, para ganar las elecciones.

Creo que es un gran ordenador las PASO, o las internas como queramos llamarle, en la medida que no sean fratricidas.

Ponéle, gana uno con 51 se lleva todo y el que saca 49 se va a su casa.

Entonces perdemos, porque ya perdimos por un punto y medio en 2015.

Es importante la mesa para definir las reglas del juego y el programa, ambas cosas son imprescindibles.

El programa ayuda a mirar para adelante y está bien.

Ahora me imagino una vez realizada la interna, las PASO, se encara la elección.

PER:-¿Cómo se encara una elección donde el gobierno está implosionado?

Porque uno puede decir “a partir de ahora nuestro programa es este”.

GM:-Nos la pasamos los últimos cuatro años diciéndonos internamente cosas tremendas, donde prácticamente
ninguno levantó el pie del acelerador.

No va a ser fácil hacer una campaña diciendo “hemos triunfado” y otros al lado diciendo “hemos fracasado como
gobierno”.

PER:-Me imagino realmente una campaña compleja de presentar ante la opinión pública.

GM:-No, la campaña es compleja porque realmente el gobierno no ha dado satisfacciones, no ha resuelto los problemas que subrayábamos a Macri e incluso algunos los ha agravado, la deuda externa, por ejemplo.

Bueno, si esa es la campaña va a ser un verdadero problema para convencer a la gente para que vote al Frente de Todos.

No, precisamente hay que convencer al pueblo peronista y a los ciudadanos que ya conocen lo que es el macrismo de que hay un programa de futuro.

No hay un programa de un paso para adelante y un paso para atrás.

La validación de un programa para una elección te da la legitimidad para llevar adelante esa transformación.

Como no se pueden esgrimir acciones de este gobierno para que enamoren, porque realmente no han enamorado y en su hambre mayoría, hay que trabajar sobre un programa.

Y establecer que este habrá sido entonces un “gobierno de transición” hacia un programa de determinadas características que es el que tiene que conformar la amplitud del Frente de todos dirimiendo esos perfiles en una
interna.

Si vos me decís que este gobierno ha colmado las expectativas del pueblo que lo votó, quizá no haga falta un programa porque venimos con un envión.

Ahora, si el envión es difuso y el ánimo no es el mejor habrá que poner blanco sobre negro en un programa para que tengamos una zanahoria para lo cual todos podamos caminar en esa dirección.

Sin programa tenemos que apelar al éxito de este gobierno, y el éxito de este gobierno todavía está en veremos.

Ahora si vos me decís que mañana se hace una moneda de integración latinoamericana con Brasil, y otras naciones hermanas de América Latina, barajamos y damos de nuevo, bueno por ahí aparece.

Pero por lo hecho hasta ahora: deuda externa, fondos buitres.

No sé, a mí me parece que no ha enamorado mucho como para decir “seguimos así como estamos”.

PER:-A mí me gustó la política exterior de este gobierno, no me pareció ruinosa.

GM:-Hubo cosas buenas y malas.

Acordate que votamos junto con el Grupo de Lima en contra de Venezuela en algún momento, y en otro momento votamos a favor.

Hubo aciertos y desaciertos, no fue una política exterior clara, fue una política exterior difusa.

Pero bueno, algunas cosas te han gustado y a mí también.

PER:-Yo estoy muy cerca de tu opinión crítica sobre este gobierno, pero me pongo en una situación incómoda porque también pienso como vos esta cuestión transicional y es difícil porque a veces es una cuestión de acentos.

GM:-Es difícil pensar que hay una transición desde algo que juzgamos fracasado.

Es difícil presentar una transición desde algo que decimos que está fracasado.

Repito, todo lo que acabas de mencionar lo padecí estos tres años con la misma mirada que tenés vos.

¿Cómo presento yo un escenario diciendo esto es la transición de lo anterior?

La mejor versión que va a venir con un programa que esta vez sí hemos de concretar, diciendo a su vez “ratifico que todo fue una gran macana”.

Y me parece que ahí está encerrado, y quisiera creerlo que es una cuestión de acentos, habría que encontrarle el color justo a la campaña porque si no es difícil.

Hasta el mismo gobierno del 46 asumió el 4 de junio evocando la fiesta del 43.

Si vos la negás, te quedas como algo nuevo, tenés que tener una potencia superior porque te tenés que hacer cargo también de que lo otro fue tuyo.

PER:-Comparto lo que decís, y Perón tuvo esa revolución social del 17 de octubre y precisamente buscó la legitimación de esa revolución social donde cabalgó el general llamando a elecciones.

GM:-Porque a Farrell le dijo “quiero elecciones”, porque podría haber dicho “váyanse que me quedo yo”.

Sin embargo, Perón, genio como es, dijo “vamos a legitimarnos en una elección”.

Pero como tenía un programa en tres años ya cambió la Constitución, no tardó 50 años en cambiar la estructura del país.

Haciendo una analogía con la reflexión que vos estás describiendo, pongamos que este gobierno haya sido el GOU del 43, y ahora nosotros vamos con un programa.

Ha sido un gobierno de transición para ir ahora con un programa donde hablemos de servicios públicos, servicio exterior y deuda externa.

Entiendo perfectamente, lo que pasa es que es difícil presentar, por eso te puse un ejemplo y podría buscar otro.

Pero en realidad me parece que tanto vos, con ciertas coincidencias que yo tengo, lo vemos como sumamente
falencial al proceso 2019-2023.

Para mí es una frustración.

Estoy atento y acepto que haya compañeros y compañeras que tengan otra perspectiva por eso somos un movimiento y tenemos que convivir todos ahí.

Coincidimos que cualquier cosa de la nuestra siempre es mejor que cualquier otra opción.

Por supuesto, desde ya que sí.

Aquellos que se sientan entusiasmados por las políticas de este gobierno las celebrarán como hechos favorables, y aquellos que hemos estado desencantados trabajaremos sobre el programa que es lo que es unifica.

Es imprescindible un programa porque el encanto tampoco es masivo.

Más allá de las pulseadas de poder que son espantosas, porque son sin para que, yo no estoy de acuerdo con las pulseadas de poder.

Porque los sectores que pulsean con Alberto Fernandez se callaron la boca dos años y después dijeron “no a la deuda externa” pero cuando estaban los votos para el sí.

Para nosotros desde Soberanxs, esos sectores también han sido bastante condescendientes, forman parte del
gobierno.

Pulseadas de poder a nosotros no nos interesan, nos interesan discusiones de rumbo.

Y la discusión de rumbo la hacemos los sectores que queremos poner la pata en el acelerador, los más moderados y los más conservadores del movimiento y hay que discutir el rumbo.

Porque si nosotros decimos “nacionalización del comercio exterior”, para poner una consigna, y dicen “esto no se puede hacer ahora, se puede pensar después de los ocho años del programa de gobierno”.

Bueno, nosotros trabajamos para que en el octavo año hablemos de la nacionalización del comercio exterior y nos sentimos incluidos en un diseño.

Creo que el programa es imprescindible porque sin programa aparece esa palabra caprichosa, que este gobierno también cayó en esa y muchos de nosotros hemos caído a lo largo de nuestra vida política, que es la gobernabilidad.

La gobernabilidad es lo que el sistema te deja hacer.

Si tenés programa, y ese programa es votado por el pueblo argentino, no hay mayor legitimidad que llevar
adelante esas acciones.

¿Qué evaluación haces de la acción política de Cristina Fernandez de Kirchner?

¿Cómo la imaginas en la campaña?

¿La imaginas candidata a presidenta?

Yo le creí a Cristina cuando dijo que no iba a ser candidata y que no iba a estar en ninguna boleta.

Yo le creo a la gente, y aparte de creerle a Cristina la quiero.

Creo que los sectores debemos prepararnos para elegir candidatos, candidatas donde Cristina va a opinar, pero donde ella no es parte de una fórmula como fue en el 2019.

Pudo haber sido candidata a presidenta en el 2019, no lo fue, eligió a Alberto Fernández, fue a la fórmula y ahora dice “no”.

Para mí fue un grave error la metodología con la que eligió a Fernández y elegirlo a él.

Fueron dos errores.

Nosotros impulsamos la ley de medios y Fernández fue eyectado de ese gobierno precisamente por la ley de medios.

Yo no puedo decir que a mi Fernández me defraudó o traicionó, nunca espere otra cosa de él que esto.

Para mi ese error es un error político de Cristina Fernández de Kirchner, con todo el amor y el cariño que
nosotros le tenemos.

Un error histórico, la metodología y el formato del candidato.

¿Pensás que se va a concretar y hacer abierta la convocatoria de Alberto Fernández del 16 de febrero?

¿Qué aquellos que pertenecen a sectores diferenciados del poder ejecutivo van a poder particular?

No lo sé.

En un Zoom que hicimos en pandemia los partidos políticos que conformamos el Frente de Todos, con Fernández como presidente del PJ y de la Nación, yo le planteé esto mismo, la mesa de la institucionalización del Frente.

Debatir reglas del juego y programa que es nuestro caballito de batalla que lo venimos planteando desde siempre.

Y él me dijo “Gabriel, los que conformamos el Frente de Todos, que ustedes apoyan, nos reunimos en La Plata la semana pasada”.

Claro, se habían reunido Cristina, Alberto, Massa, Kicillof y Máximo Kirchner.

Entonces primero nos puso a los partidos pequeños, en este caso Compromiso Federal, como aplaudidores.

Estamos arriba del paravalancha mirando la tribuna, y cuando la hinchada grita gol nosotros gritamos, pero ni siquiera estamos mirando el partido.

Y después nos dijo “todos nos necesitamos, nadie gana solo”.

Esa segunda reflexión me gustó mucho más que la primera que me pareció un bodoque, un espanto.

No sé con qué espíritu será la convocatoria.

Creo que hay que convocar a todas las centrales obreras: CGT, CTA, Corriente Federal, todos los representantes de los gremios de los trabajadores.

También convocar gobernadores y gobernadoras, intendentes e intendentas de todo el país, partidos políticos que
conformamos el Frente de Todos, jóvenes, mujeres, jubilados y jubiladas.

Convocar a una mesa política ampliada.

Establecer unas reglas del juego con una carta orgánica que le permita a todo el mundo presentar una lista, un programa y aportar los votos para que después todos juntos le ganemos a Cambiemos, Macri, al radicalismo, al proyecto oligárquico, al proyecto de capital financiero, no sé cómo llamarlo.

No sé cómo será la convocatoria, porque hay sectores que quieren lista única, que quieren tener el dedo, otros dicen “Massa presidente”, lista única, como un patovica en la puerta de un establecimiento bailable.

Esa metodología es mala.

La convocatoria si es ampliada está bien, no es que es buena si nos invitan a nosotros y mala si no nos invitan.

Tiene que ser una convocatoria amplia y una carta orgánica.

Voy a decir algo cercano a tus afectos: ¿Cómo puede ser que los gráficos de la corriente federal no van a presentar una lista porque no tienen un partido político?

En las PASO nuestra pueden presentar una lista con un programa, con candidatos y candidatas maravillosos.

Y la cantidad de votos que surjan de esa presentación aportarán al triunfo definitivo.

Hagamos las cosas simples, sin burocracia, para que todo el mundo pueda participar.

Y el que participa y sale segundo, tercero, cuarto o quinto se siente con satisfacción de haber participado,
armado, de haber presentado sus candidatos y candidatas, de haber trabajado el día de la elección, repartir volantes, poner mesas en las calles.

Hay que hacer una cosa así bien ampliada.

La lista única, el dedo, vos si vos no, esto parece que genera mucho destrato, y el destrato es a veces peor que el maltrato.

Nosotros éramos pibes, decíamos barbaridades y Herminio nos fajaba.

Y bueno, ese maltrato yo lo veo a la distancia como una cosa de afecto, hasta nos parece que era parte del folklore.

Ahora el destrato de no llamarte para saber qué opina determinado sector me parece horrible.

GRACIAS



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