21 de febrero de 2024

FUTBOL, GLORIA Y DRAMA

Del «Manco» Casa al «Morro» García, el lado oscuro de la Luna, (a 60 años) Hace casi 60, siendo «crack» en San Lorenzo y la selección nacional, una ráfaga de ametralladora le voló un brazo. Por José Luis Ponsico (*) NAC&POP 02/01/2024 El fútbol argentino vive una etapa memorable. El triunfo de la selección nacional…

Del «Manco» Casa al «Morro» García, el lado oscuro de la Luna, (a 60 años)

Hace casi 60, siendo «crack» en San Lorenzo y la selección nacional, una ráfaga de ametralladora le voló un brazo.

Por José Luis Ponsico (*)

NAC&POP

02/01/2024

El fútbol argentino vive una etapa memorable.

El triunfo de la selección nacional en el Mundial de Qatar, la trayectoria de Lionel Messi, multi-campeón, ocho «Balón de Oro» en Europa.

Ahora, el brillo del juvenil Julián Alvarez, Manchester City, Mundial clubes.

Una fecha, un futbolista destacado, el recuerdo y una tragedia, a veces remiten todo al «Lado Oscuro de la Luna» en un fútbol repleto de halagos, oropeles, éxitos de los millonarios en el arte del balompié.

Esta vez, «in memorian» de Victorio Casa.

El «Manco» Casa estaría cumpliendo 80 años.

Hace casi 60, siendo «crack» en San Lorenzo y la selección nacional, una ráfaga de ametralladora le voló un brazo.

En la serie, la primera de las tragedias.

Abril del ´65.

Primer domingo y primera fecha del certamen de AFA suspendida por mal tiempo.

Francisco Casa, 21 años, puntero izquierdo «azulgrana» pura gambeta, habilidad infinita.

Toda la vida por delante.

El jugador de «potrero»

La trampa del destino.

«Hacía poco había comprado el Valiant II (auto de moda) y estaba saliendo con una chica», testimonio al autor de éstas lìneas, nota en su casa en Mar del Plata para Revista «La Deportiva».

Verano de´87.

«La fecha se había suspendido.

Decidimos ir a tomar algo con otra pareja cerca de la cancha de River.

Se hizo tarde-noche.

Paramos cerca de la ESMA lugar que no conocíamos», siguió Victorio.

La música y un bolero de moda, causa del drama.

«La chica que estaba conmigo que dice:

No escuchamos al centinela que nos decía que debíamos salir del lugar.

El auto estaba con las luces», comentó el «crack» desdichado mucho después.

La ráfaga le voló el brazo derecho.

El resto sobrevivió milagrosamente.

Casa nunca más pudo jugar como lo hacía.

El brazo amputado no impidió.

Volvió al fútbol varias veces.

Aquí y en el exterior.

Tenía 21 años.

Comparado por habilidad con «Pierino» González, gloria local

El centinela. luego se supo, la Armada lo trasladó al Atlántico Sur.

Cumplió una misión durante años en un «Rompehielos».

Victorio fallecido hace algo más de diez años.

A los 69 años.

Un emblema del fútbol marplatense.

Iniciado en un club de barrio, zona La Perla, Deportivo Norte.

A los 17 brillaba cuando lo fue a buscar San Lorenzo.

En el verano del´67 Mar del Plata vivió un drama para el ambiente futbolero: Julio César Mieres, el inolvidable «Sapo» Mieres, baleado en un confuso episodio en una boite del Centro.

Madrugada, copas, escaso homenaje al lugar: el «7 de Oro»

Mieres con su amigo futbolista ambos de General Mitre de Mar del Plata, el «Flaco» Vergara.

El amigo había vivido un romance con una linda joven que ingresó al lugar, tarde, con otra persona.

Nadie sabía del acompañante, de civil, un oficial de la Policía local.

La clásica desde los tiempos de Humphrley Borgart: miradas que molestaron al policía, todos con algo más de 40 años, los hombres se van a las manos, Mieres interviene y el tercero saca un arma y dispara.

Una bala roza el nervio óptico.

Mieres quedó ciego de por vida.

Tenía 38 años.

Había llegado de Santa Fe, ex Unión, a fines de los 50.

Defensor duro, anticipo, muy elástico y de gran pegada.

Comparado por aquel tiempo al central ex Ñuls y Huracán, Orlando Peloso.

En el´61 Julio Mieres pasó a River, viajando como suplente de José Ramos Delgado a la gira por Europa.

Cuando River le ganó al Real Madrid, 3 a 2, con Alfredo Di Stéfano y Férenc Puskas, allá, en el Estadio «Chamartin», hoy «Santiago Bernabeu»

Osvaldo Toriani, arquero de Tigre, fines de los´50 se destacaba por su pinta de actor y su condición de guardavallas arriesgado.

Lo contrató Independiente que formó un gran equipo en 1960. Ganando torneo de AFA en el 63 y dos Copa Libertadores.

Llegaron tres notables Wladas Douksas, Alcides Silveira y Tomás Rolan, todos de la selección de Uruguay.

En dic´59, Sudamericano «Extra», Guayaquil, Ecuador, había goleado a la Argentina 5 a 0.

En un trámite con incidentes.

Un mal recuerdo el clásico rioplatense para el seleccionado nacional que no había superado la salida del mítico DT Guillermo Stábile.

Reemplazado por otro mito, pero dentro de la cancha, el «Charro» José Manuel Moreno, DT. de equipo que unía a Racing y San Lorenzo.

Con ellos, uruguayos, llegaron el santiagueño Wálter Giménez, talento puro.

Sin olvidar a Rubén Marino Navarro. caudillo de La Banda con Jorge Maldonado, David Acevedo y «Pipo» Robertn Ferreiro ya estaban.

No así el goleador Edgardo D Ascenzo, ex Nueva Chicago.

El «Rojo» ganó el torneo de AFA´63, luego dos veces campeón de América, 1964/65, en el medio la tragedia quebró a Toriani.

En un accidente doméstico murió su hijito de 4 años.

«Nunca se recuperó» dijo más tarde Juan Carlos Guzmán que llegó al club en el´64.

«Osvaldo tenía carácter extrovertido. T

ipo agradable.

Amiguero.

Además, gran arquero.

Admirado por decenas de chicas por su estampa», evocó la «Garza» Guzmán, amigo de Toriani.

El «1» se suicidó en el 88. Separado, triste, olvidado.

No pudo soportar más.

Mucho antes perdió el puesto -ya estaba Miguel Angel Santoro en la grilla- con el tiempo su esposa.

Se suicidó» agregó «La Garza».

Varios lo lloraron.

Corría 1988. Toriani había pasado por Ñuls, pero ya no era el mismo.

Se suicidó con monóxido de carbón.

Tenía 51 años.

El drama de los arqueros extrañamente alcanzó a Alberto Vivalda, inferiores de River, luego Chacarita, Platense, Racing. Paso por Colombia.

En «Millonarios», Bogotá.

Facha, juventud, pero con final trágico

A los 37 años, crisis matrimonial, problemas económicos, impedido de ver a sus pequeños hijos, se tiró debajo de un tren.

En plena crisis.

Bajón psicológico no pudo sobrevivir al drama.

La angustia, la soledad, los vaivenes económicos.

La tragedia ocurrió en la Estación San Isidro, vías del Ferrocarril Mitre,

«Estaba angustiado por deudas económicas y la separación de su familia.

Esposa, hijos pequeños.

Ella decidió volver a su casa materna en el Interior», se dijo entre sus amigos, todos futbolistas.

Crímenes varios para el recuerdo.

De pronto dos casos cinematográficos.

En la puerta de su casa en Gral. Pacheco, Néstor Hernandorena, ex Tigre, Huracán, Sarmiento de Junín y
Temperley.

También pintón con final desdichado.

Un «sicario» lo baleó en la puerta.

La acción policial determinó que Hernandorena estaba bajo amenaza por un conflicto familiar, la pugna por la propiedad donde vivía desde su separación.

Llamaron a la puerta y el «sicario» le disparó con una escopeta. Terrible.

Robo de la escritura de la propiedad.

Félix Orte, famoso «Pampa» nacido en Catriló, no lejos de Santa Rosa, llegó a Bánfield con edad de inferiores.

En el´76 con 20 años, Adolfo Pedernera lo subió a Primera. Gran campaña del «Taladro».

Llegaron a semifinales, Nacional´76

Orte, rápido, encarador, buen remate, enseguida vivió la fama.

Lo adquirió Rosario Central y con Angel Tulio Zof, ganaron el Nacional 80.

Estaban Edgardo Bauza, Jorge García, Eduardo Bacas, el propio Orte y el goleador marplatense, Guillermo Trama.

Pasó a Racing donde tuvo un momento destacado.

Luego triunfó en el exterior.

Su vuelta a Bánfield, ya grande, dejó el mejor recuerdo: un golazo a Boca tras dejar en el camino a Hugo Gattí en el´ 87.

Tenía 31 años y seguía siendo

Una apilada casi «maradoniana» jugando la pelota por un lado, pasando él por otro.

El gol inmortal de cualquier delantero.

Estuvo en El Porvenir´89, futbolista y también DT.

En la zona Sur estaba amenazado.

Lo fueron a buscar.

Llamaron a su puerta y lo asesinaron.

La investigación policial no avanzó.

Intervino la Fiscalía de Lomas de Zamora.

Al cabo dejaron trascender que el crimen de Félix «Pampa» Orte estaba relacionado a un «ajuste de cuentas».

Crímen por encargo.

Nunca más se supo.

Dejó esposa y dos hijitos.

Tragedia.

Mucho antes Julio Gianella, ex Racing campeón AFA en el´58, titular «6» antes «8» promovido por José «Pechito» Della Torre en el´ 57 vivió el bajón, angustia, del ex-futbolista.

Sin trabajo, con problemas familiares, malas compañías.

Baleado por la Policía Bonaerense episodio vivido en zona de Avellaneda.

Se dijo «un tiroteo en ocasión de robo».

Gianella no llegaba a 45 años de edad.

En la misma época la tragedia enlutó a la familia de Hugo «Tomate» Pena.

Sin querer, mediados del´81, encontró la muerte.

Padecía una lesión en el tobillo derecho, luego del paso por Argentinos Jrs. Chacarita Jrs. estando en San Lorenzo, «6» alto, espigado, de recursos defensivos, cometió un error fatal.

Tomó el control de la tele, pié en el agua.

Murió electrocutado.

Un tiempo más tarde su antiguo compañero en River, Jorge «Chino» Coudannes, que luego de dos ciclos, Estudiantes de La Plata, Carlos Bilardo´79, Talleres de Córdoba, llevado por Angel Labruna en el´82, murió en un asalto.

Apenas 28 años

Estando en San Lorenzo, Metropolitano´85, ponderado por Héctor «Bambino» Veira DT.

«Coudannes equilibra el medio campo.

Quita, sale jugando.

Y hasta es elegante», decía.

Tenía 28 años.

Vivía en Palermo con esposa e hijito.

Salió a hacer una compra.

Tarde.

En medio de un asalto, dos o tres adolescentes le apuntaron.

Coudannes, físico fuerte, deportista, enfrentó a los delincuentes.

Lo balearon y se desangró en la calle.

Gran dolor.

Un par de años antes, Oscar Víctor Trossero «9» de River, murió de un aneurisma.

Tiempo después el zurdo Mirko Saric, «10» promesa de San Lorenzo, apenas 19 años, tuvo dos actuaciones sobresalientes.

Flaco, alto, con gambeta «onda Beto Alonso», club de Boedo lo cotizó 20 millones de dólares.

Contra Racing en el torneo de AFA y contra River, verano 99

Mar del Plata, estadio «José María Minella», fútbol de verano, San Lorenzo le hizo cuatro a River en la transición de Ramón Díaz a Américo Gallego.

Saric la figura.

Tiempo después tuvo lesiones y perdió el puesto.

De repente la tragedia.

Sumido en una profunda depresión Mirko se suicidó en su casa cercana al Viejo Gasómetro.

«No soportó la frustración.

Pensaba en el futuro europeo.»

Había comprado un auto.

Tampoco se supo bien sobre una desilusión personal.

Noviazgo concluído.

Se colgó.

Tragedia a los 21

Néstor Scotta, surgido en Unión, «9» goleador.

De zona de campos ricos, «pampa húmeda»

Antecesor de Gabriel Batistuta.

Potencia, velocidad, remate fuerte.

Encarador.

Un toro.

Se lo llevó River en 1970.

Luego pasó por Racing, en el 73.

Goleador siempre.

Su gran momento lo vivió en Deportivo Cali, fines de los´70, llevado por Carlos Bilardo.

Más de 170 partidos, casi cien goles en Colombia.

Dos títulos.

Finalista Copa Libertadores´78 Ganada por Boca con Juan Carlos Lorenzo.

En enero 2001 el popular «Tola» Scotta viajaba en un ómnibus de larga distancia desde Santa Fe a la Capital Federal.

En zona de Campana una intensa lluvia complicó todo en la Ruta 9, altura del kilómetro 75.

Un camión con poca visibilidad chocó al micro.

Según testigos Scotta momentos antes cedió su asiento -pasó atrás de todo- a una joven embarazada.

El impacto provocó cuatro muertes y 14 heridos.

Algunos graves.

La mujer zafó.

Scotta tenía 52 años.

Más de 140 goles, 14 años de profesional.

Trampa del destino

El brasileño Heraldo Bezerra llegó a Ñuls en el´69.

Ex Cruceiro.

Con 22 años.

Puntero izquierdo rápido, habilidoso.

Al tiempo se lo llevó Atlético Madrid. Integró una legión argentina bajo la dirección técnica de Juan Carlos Lorenzo.

En el´74 el «Toto» había dejado San Lorenzo tras sacarlo dos veces campeón.

En el Aleti tenía a tres ex-azulgrana, Rubén «Panadero» Díaz, Ramón Heredia, Rubén «Ratón» Ayala con Ramón Cabrero ex Lanús y Bezerra. Finalistas «Copa Europa», hoy «Champions».

Lorenzo estaba en Boca y lo pidió al puntero izquierdo brasileño.

Viajó para firmar.

Tomó con su automóvil la «Autopista Panamericana» rumbo a Rosario.

Quería ver a sus amigos. Marzo del´77.

Se mató al chocar con un camión.

Tenía 31 años.

El joven Jorge Barisone ex Argentinos Jrs. luego Lanús encontró la muerte en un viaje por la misma Ruta.

En la misma época Julio César Toresani se quitó la vida.

Estaba con una fuerte depresión.

A los 52 años había pasado por Unión, River, Boca, Colón e Independiente.

 

 

El cordobés José Luis Cuciuffo, Talleres de Córdoba, Vélez Sarsfield, defensor de buenos recursos, convocado por Carlos Bilardo, México´86 encontró la muerte (2004) yendo a cazar con amigos.

Un accidente en el camino.

Un «lomo de burro».

La escopeta cargada.

Se disparó.

Tenía 42 años

Por muerte súbita a fines de los´90 murieron Jorge Dominichi, ex River, Selección Juvenil en el 67;

 

 

 

 

 

Rubén Alfredo Magdalena, ex Boca

Todos con 52 años de edad.

Dominichi fumador empedernido.

Los otros saliendo a correr.

 

 

 

 

y Oscar Pedraza, Gimnasia y Esgrima.

 

La muerte súbita llegó al fútbol

 

no sólo con el caso Trossero, ex Boca, inferiores, luego Racing, más tarde River.

En Arroyito, contra Rosario Central, falleció en el vestuario.

A los 29 años.

Un paro cardíaco.

 

 

Lo mismo ocurrió con Angel Manuel Silva, gloria granate.

A los 61 luego de un partido de veteranos -igual al caso Trossero- murió en la ducha.

Lanús lo tiene como uno de los mejores «9» de la historia.

«Manolo» Silva, habilidad, clase, goleador.

Otros dos arqueros jóvenes encontraron la muerte en estados depresivos.

 

Sergio Schulmeister, Huracán y Luis Ibarra, Tigre. Suicidios ambos.

 

 

El caso Ibarra, terrible.

Mató a su esposa y se arrojó al vacío.

Dejó dos hijitos con el encargado del edificio.

Santiago «Morro» García no podía ver a su hija de 2 años.

Plena pandemia hace algo más de dos años con algunos inconvenientes para renovar en Godoy Cruz y estando su esposa, separados, con la niña en Montevideo, puso fin a su vida.

A los 30 años.

El fútbol, la vida, ofrece buenas y malas.

A veces la angustia, la soledad, el estado depresivo de los que han sido protagonista, remiten al ocaso.

Hasta la tragedia.

En otras trampas del destino.

Nada es una línea recta.

JLP/

 

  • (*) Columnista Agencia Nacional y Popular. Mundo Amateur. La Señal Medios



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