28 de febrero de 2024

FUERZAS DE FRONTERA Y FUERZAS DE SEGURIDAD

La lucha emancipadora está impregnada por la lucha por la Libertad. Suele asociarse la figura del General Martín Miguel de Güemes a la Gendarmería Nacional. Inspirarse en su ejemplo es un magnífico desafío. Por Eduardo Mariano Lualdi (*) NAC&POP 20/01/2024 Suele asociarse la figura del General Martín Miguel de Güemes a la Gendarmería Nacional. Inspirarse…

La lucha emancipadora está impregnada por la lucha por la Libertad.

Suele asociarse la figura del General Martín Miguel de Güemes a la Gendarmería Nacional. Inspirarse en su ejemplo es un magnífico desafío.

Por Eduardo Mariano Lualdi (*)

NAC&POP

20/01/2024

Suele asociarse la figura del General Martín Miguel de Güemes a la Gendarmería Nacional.

Inspirarse en su ejemplo es un magnífico desafío.

Güemes no fue un simple custodio de las fronteras, que por entonces no eran las que hoy delimitan la geografía argentina.

La Génesis de la Patria

Las Provincias Unidas de Sudamérica, tal como las denomina el Acta de la Independencia de 1816, era un territorio que se extendía hasta el bajo Perú y, al este, incluía la Banda Oriental, donde actuaba el otro gran general de la independencia, José Gervasio de Artigas.

Güemes fue un General de dotes militares extraordinarios, clave en la guerra de la independencia americana y para el plan sanmartiniano que se vio en crisis con la muerte, primero, del General Manuel Belgrano en 1820, y el asesinato del General salteño en 1821.

El plan de San Martín se apoyaba en la formación de una fuerza regular de 1.500 hombres al mando de Belgrano, y la caballería gaucha de 6.000 hombres al mando de Güemes.

La presencia de esa fuerza militar en el Alto Perú, hubiera obligado a los militares realistas a aferrar sus tropas en esa región y privarlos de disponer de esa fuerza para atacar a San Martín en el territorio del Virreinato del Perú.

Esa fuerza militar aseguraba las fronteras de las Provincias Unidas y hubiera estado en condiciones de avanzar hacia el virreinato peruano, posibilitando una victoria más temprana de las fuerzas libertadoras.

Güemes no solo fue un gran militar, fue también un gran gobernante. En la lucha por la emancipación, tomó una medida fundamental y que le valió el odio de la oligarquía norteña, solo de Salta, si no de toda la región.

Al otorgar los fueros militares a los guachos, siervos de los señores feudales asentados en esas tierras desde la conquista española, liberó una fuerza enorme favorable a la revolución.

Unió la lucha por la independencia, con los derechos sociales de quienes eran, sin la menor duda, la fuerza motriz de la lucha emancipadora.

Por esa medida se ganó el odio de la oligarquía, que fue la que delató su presencia a las tropas realistas, las que tuvieron la oportunidad de emboscarlo y asesinarlo.

Referenciarse en Güemes habla de la voluntad de una nación libre de todo dominio extranjero, y de la libertad del pueblo.

La Prefectura Naval Argentina es una institución bicentenaria que nació en 1810; es la fuerza de frontera más antigua del país.

El nacimiento de una institución

Muchos hombres destacados de nuestra historia ocuparon ese cargo, como Matías de Irigoyen, José Matías Zapiola, Juan Bautista Azopardo, Antonio Toll y Bernadet, Tomás Espora, Francisco Erézcano, entre otros patriotas que participaron de la Guerra de la Independencia.

Aunque en 1969 la Institución modificó su nominación a Prefectura Naval Argentina, tal y como se la conoce hoy en día, no hay dudas de que su origen se vincula a la actividad marina, y que el gran referente, tanto para la Armada como para la Prefectura, es el Almirante Guillermo Brown.

Los nombres de Azopardo, Toll y Bernadet, Espora, Erézcano, se asocian a la actuación del gran Almirante de la Independencia.

Asociarse a la figura del Almirante Guillermo Brown como prototipo de patriotas, es, como en el caso del Gral. Güemes, también un magnífico desafío.

Como dice el Documento Fundacional del Foro Patriótico y Popular: Los revolucionarios de la Guerra de la Emancipación nos dejaron como enseñanza que romper las cadenas de la opresión y desarrollar una conciencia patriótica y popular son las únicas bases en las que es posible asentar nuestra defensa como Nación.

La lucha del pueblo argentino por la segunda independencia nacional, con la participación en ella de los patriotas militares, edificará los cimientos de las Fuerzas Armadas del nuevo Estado nacional. (…)

La lucha por la segunda independencia exige, como primera condición, que el pueblo rompa sus cadenas.

Por eso, la lucha emancipadora está impregnada por la lucha por la libertad.

Desde hace largas décadas, se modificó sustancialmente el destino de las fuerzas de frontera (Gendarmería y Prefectura) para usarlas como fuerzas policiales locales.

Esta decisión facilitó la penetración del narcotráfico y de las bandas de delitos complejos.

Por repetido, no es inoportuno decirlo.

Las fronteras argentinas son un colador.
La capacitación de las fuerzas de frontera es muy diferente a las de las fuerzas policiales porque sus cometidos son muy diferentes.

O al menos deberían serlo.

En un país con tan vastas fronteras, la protección y seguridad de la Nación exige un calificado entrenamiento y una minuciosa planificación de sus funciones y objetivos.

Colisiona la pretensión del inconstitucional DNU y la llamada Ley Ómnibus, de permitir el acceso a las tierras de frontera a extranjeros, con las necesarias medidas estratégicas para garantizar la soberanía y la integridad territorial.

El acceso ilimitado a la compra de tierras de frontera por parte de terratenientes extranjeros, ya se ejecutó en los gobiernos de Carlos Menem.

Toda la política menemista, su continuidad con el gobierno de Macri y ahora con el de Milei-Villarruel, de permitir el libre acceso a tierras de frontera, crearon y crean condiciones para el fraccionamiento territorial.

Milei-Villarruel, Mondino, Pompeo, Di Chiaro y todo el grupo que conduce hoy las relaciones internacionales, de alineamiento estratégico con EEUU, el Reino Unido, la OTAN e Israel, niega el hecho de que la Argentina ya está dividida.

La ocupación británica de los archipiélagos australes, la pretensión de colonizar varios millones de kilómetros cuadrados de territorio de indudable soberanía argentina, la pretensión sobre el Sector Antártico Argentino, y el control del Atlántico Sudoccidental por la fuerza militar colonialista del Reino Unido, grafican la fractura del territorio nacional.

La reunión de Milei y Cameron en Davos

En la reunión de Milei con Cameron en Davos, el 17 de enero del corriente, según las propias palabras de Milei, la cuestión Malvinas fue un punto más en una vasta agenda.

La ocupación colonial de nuestros territorios y la pretensión británica de colonizar millones de kilómetros de territorio argentino, solo fue “un punto más en una vasta agenda”.

Esta fractura de la integridad territorial, más el dominio por parte de terratenientes extranjeros, ingleses, estadounidenses, de diversos países europeos, etc., en la Patagonia Argentina, más la presencia de la base militar China en Neuquén, alimenta los planes de secesión de nuestra Nación.

Si a esto le sumamos la propuesta del entonces legislador y actual gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, de separar Mendoza de la Argentina y de invitar a Juan Schiaretti a acompañarlo en la aventura secesionista, sumando a la provincia de Córdoba, se tiene alguna dimensión del peligro que amenaza a nuestra Nación.

Hemos llegado al ridículo de que un gobernador reclame la presencia de la flota de EEUU para “custodiar” nuestros mares.

Cabe recordar, que el menemismo planteó dividir la Argentina en seis regiones afirmando que en nuestro país existían “provincias inviables”, y que hasta hubo un plan para independizar la Patagonia.

Entrega y sumisión a las potencias

Hoy, encaramados en el gobierno de Milei-Villarruel, vuelve a escucharse el argumento de provincias inviables.

Las políticas de Milei-Villarruel, alimentan la balcanización del territorio nacional.

Los beneficios que gozó y goza Joseph Lewis y sus herederos son resultado y expresión de esas políticas aplicadas desde hace décadas contrarias a la soberanía nacional.

40.000 hectáreas en las fronteras marítimas en Río Negro, donde posee un aeropuerto en el que pueden descender aviones de gran porte desde Malvinas a solo dos horas de vuelo.

Además, 15.000 hectáreas en la frontera cordillerana de esa provincia, sobre Lago Escondido.

Lewis tiene autorización para construir un segundo aeropuerto, en la frontera cordillerana, en línea recta al que posee sobre el Atlántico.

Esto le permitiría a tropas británicas/OTAN cortar la Argentina continental a la altura de la Patagonia, en poco tiempo y con mínimo costo.

En las inmediaciones de Vaca Muerta, se pretende instalar una “base humanitaria” de EEUU, que se complementaría, sin la menor duda, con la pista de Lewis en Bahía Lobos y, de realizarse, con la segunda en Lago Escondido.

El radar de la empresa LeoLabs, complementario de otros distribuidos en los cinco continentes, en Tolhuin, Tierra del Fuego, que denunciaron los combatientes de Malvinas y por lo que han promovido una campaña nacional para lograr su desmantelamiento, completaría este dispositivo de fractura del territorio continental argentino.

Este cuadro esboza las hipótesis reales con las que deben lidiar las fuerzas de frontera y las fuerzas de seguridad.

Custodia de las fronteras terrestres, marítima y fluviales. Soberanía y seguridad para todos los habitantes del suelo argentino

A esta política de soberanía y seguridad, es de vital importancia la continuidad de la Ley Nº 26.160, sancionada a fines de 2006, y que pretenden derogar Milei-Villarruel.

Dóciles con la potencia colonial ocupante de nuestros territorios y sus socios militares de EEUU/OTAN, amenazantes con los pueblos originarios. No fueron estas las enseñanzas de los Padres Fundadores.

Las políticas de Belgrano, con el “Reglamento para los pueblos de Misiones”; la de Artigas y el “Reglamento de Tierras”.

Güemes y el otorgamiento de fueros militares a los peones; y la confraternidad del Gral. San Martín con los mapuches, hablan a las claras de una verdadera estrategia de independencia nacional, que ponía el centro de gravedad en la unidad de todos los habitantes de las entonces Provincias Unidas de Sudamérica.

Como dice el Documento Fundacional del Foro Patriótico y Popular: “Como el Gral. Arenales y Padilla, como el Gral. Artigas y el Comandante Andresito, compartiendo el fragor del combate con los pueblos originarios, nos hermanamos con esos pueblos milenarios en la recuperación de sus tierras, sus culturas y todos sus derechos conculcados.”

Este es el común camino de la libertad y la independencia patria.

La defensa de la soberanía también pasa por la lucha contra el crimen organizado, los delitos complejos, el narcotráfico, la trata de personas para la esclavitud sexual y laboral y el tráfico de órganos.

Siempre prohijados por una u otra potencia extranjeras para lucrar con las desgracias de nuestros pueblos a los que someten al hambre, la enfermedad y la esclavitud.

Nada más lejos de esto, que el diseño militar y de seguridad de Milei-Villarruel-Bullrich-Petri, cuyo objetivo real se reduce a organizar una fuerza pretoriana útil a sus planes de entrega del patrimonio nacional.

Finalmente, recordamos uno de los postulados del FPyP, que es un orientador del espíritu que debe alimentar a los hombres que integrar fuerzas de frontera y de seguridad, resumido en el Documento Fundacional.

“La lucha por la segunda independencia exige, como primera condición, que el pueblo rompa sus cadenas.»

La lucha emancipadora está impregnada por la lucha por la libertad, lo que exige la investigación y castigo de todos los crímenes cometidos contra el pueblo y la Nación Argentina, y la más amplia libertad de acción de las fuerzas patrióticas y populares».

«Cómo ya ocurrió en la Guerra en la que surgimos como Nación, también ahora, en el curso de la lucha por la segunda y definitiva emancipación, será el ruido de rotas cadenas, el grito sagrado de ¡Libertad!

De todo un pueblo, el que barrerá con el Estado de la sumisión y la opresión, y parirá el nuevo Estado argentino.”

EML/

  • (*) Coordinador Nacional del Foro Patriótico y Popular. Eduardo Mariano Lualdi es un escritor argentino, autor de varios libros, entre ellos las novelas ‘La reliquia’, ‘La venganza de los Pérez’, ‘Autobiografía en secreto de Amanda Silva’, ‘Los amores de Ambar y Guadalupe’, y los libros de poemas «Las invasiones ingleses. La batalla de Buenos Aires. 1806-1807” y “Mallku, episodios de la Guerra altoperuana. 1809-18016”.



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